La presión financiera acecha a los gigantes europeos ante el Mundial 2026

A pesar del aumento en los pagos por participación de la FIFA, los altos costes logísticos en Norteamérica amenazan con dejar a varias de las principales naciones europeas con un déficit tras el torneo.

El precio de la gloria en Norteamérica

A medida que se acerca el ampliado Mundial 2026, varias de las asociaciones de fútbol más prominentes de Europa se enfrentan a una realidad fiscal aleccionadora. Incluso después de que la FIFA autorizara recientemente 112 millones de dólares adicionales para la bolsa de premios y participación del torneo, las federaciones nacionales al otro lado del Atlántico advierten que el coste de competir probablemente superará las recompensas proporcionadas por el organismo rector mundial.

El próximo torneo presenta obstáculos logísticos únicos que difieren significativamente de las ediciones anteriores. Las vastas distancias entre las ciudades anfitrionas en Canada, Mexico y United States, sumadas al aumento del precio de los alojamientos de lujo y los viajes privados, han creado un entorno financiero donde la participación por sí sola podría resultar en una pérdida neta para algunos equipos.

Descontento por las estructuras de pago

Muchos representantes europeos han abogado por una distribución de fondos más meritocrática. El argumento de estas asociaciones se centra en la idea de que los avances más profundos en las fases de eliminación directa deberían ir acompañados de una compensación financiera significativamente mayor para compensar los gastos prolongados de mantener a una plantilla en el extranjero durante más de un mes.

Si bien el reciente aumento de fondos de la FIFA tenía como objetivo calmar estas ansiedades, parece que el ajuste puede no ser suficiente para cubrir los gastos generales de las operaciones del fútbol internacional moderno al más alto nivel.

Dinámica de las naciones anfitrionas

El panorama financiero es igualmente complejo para los organizadores del torneo. US Soccer proyecta actualmente un déficit operativo para el evento en sí. Sin embargo, la federación estadounidense —junto con sus socios en Mexico y Canada— está protegida por un lucrativo modelo de reparto de ingresos.

Se espera que una ganancia proyectada de 100 millones de dólares por la venta de entradas transforme esas pérdidas operativas en un beneficio significativo para las naciones anfitrionas. Este colchón de seguridad, sin embargo, no se extiende a los equipos europeos visitantes, que deben confiar en las primas por rendimiento y las cuotas de participación para cuadrar sus cuentas. Al comenzar la era de los 48 equipos, el prestigio del Mundial se ve cada vez más acompañado por una exigente carga financiera para las potencias futbolísticas de élite del mundo.

Source: The Guardian Football

Teams featured in this article

Related articles