FIFA revierte su postura sobre las normas de hidratación en los estadios para 2026

Tras una intensa presión pública y escrutinio político, el organismo rector del fútbol ha modificado su política relativa a los envases de bebidas para el próximo Mundial.

Se permitirá a los espectadores acceso limitado a botellas de plástico en North America

Los organizadores de la 2026 World Cup han revisado los protocolos de entrada a los estadios una vez más, tras una ola de críticas respecto a la hidratación de los espectadores. Funcionarios de la FIFA confirmaron que los aficionados que asistan a los partidos en United States, Mexico y Canada podrán llevar una única botella de agua de plástico sellada de fábrica a los recintos. El límite específico permitido es de 20 onzas (590 ml) por persona.

Esta decisión marca un cambio notable en la planificación logística del torneo. Inicialmente, el marco para el torneo ampliado de 48 equipos permitía envases reutilizables de un litro, siempre que fueran transparentes y estuvieran vacíos al entrar. Sin embargo, esa política fue desechada recientemente en favor de una prohibición total de los recipientes reutilizables, lo que provocó una reacción inmediata de los seguidores y de figuras de alto perfil por igual.

La presión política y pública obliga al cambio de política

La medida de restringir las botellas reutilizables recibió duras críticas de varios sectores, incluido el Prime Minister del UK, Keir Starmer. Los críticos argumentaron que la prohibición anterior de recipientes personales era poco práctica y potencialmente peligrosa dado el calor estival que se espera en las ciudades anfitrionas de North America. El repentino giro hacia la autorización de plástico desechable sugiere un compromiso entre las preocupaciones de seguridad y el bienestar de los aficionados.

Consideraciones ambientales y de seguridad

Si bien la introducción de botellas desechables selladas aborda las preocupaciones inmediatas de sed, complica la imagen de sostenibilidad del torneo. El cambio constante en las regulaciones resalta la inmensa presión que enfrenta la FIFA para equilibrar los protocolos de seguridad con las demandas logísticas de un torneo que abarca tres naciones. Por ahora, la botella sellada de 20 onzas sirve como el nuevo estándar para los millones de poseedores de entradas que se preparan para la fase de grupos.

Se espera que el personal de los estadios en las 16 ciudades anfitrionas reciba instrucciones sobre estas directrices actualizadas para garantizar un proceso de entrada fluido a medida que se acercan los partidos inaugurales. Esta última actualización sustituye efectivamente todas las comunicaciones anteriores relativas a los envases de bebidas para el evento.

Source: The Guardian Football

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